miércoles, febrero 04, 2009

Arriba


El Enano sabe que no puede alcanzar el estante en donde está el frasco con chocolate. Resulta que hoy, de repente hace calor y en lugar de café con leche, quiere leche chocolatada bien fría. El Enano se desespera porque la mamá puso bien alto el cacao, allá donde sólo ella llega, pero con banquito. El Enano sabe que pone a riesgo su vida. Acumula en el banquito enclenque una caja de madera, dos tomos del diccionario de hojas amarillentas y una cacerola. Ahora sí, puede ser que llegue, pero el problema está en que no sabe si con tantas cosas encima, podrá subir al banquito. Al Enano esta vez le da risa no alcanzar el chocolate, porque además le viene vértigo, y ganas de gritar, y más ganas que nunca de tomar la chocolatada helada. Respira hondo, en el fondo, sabe que hay más probabilidades de quedarse a mitad de camino y caer como bolsa de papas en el suelo. Pero sube igual. El diccionario está firme ahí, la cacerola en cambio se resbala y la caja de madera promete soportar el peso. El Enano siente unas ganas locas de reír a carcajadas, ya está arriba de todo eso, y aunque el montón de cosas tiemble, él se siente seguro. Igual todavía le queda ponerse en puntas de pie para alcanzar el frasco de vidrio con el cacao. El Enano desafía el vértigo, la estabilidad, el equilibrio y la gravedad, y se ríe. Está contento. Sobre todo porque hoy siente que tomará la chocolatada más rica del mundo.

3 comentarios:

Horacio Gambarte dijo...

Lo conseguido con esfuerzo se goza el doble. Besos.

Alice dijo...

mmm que rico! me voy a preparar una chocolatada! por suerte mi alacena no esta tan alta...
me encantan las historias de este enano Maby! la verdad me encantan... gracias

Juanjo Domínguez dijo...

Me encantó, hijita. “...la caja de madera promete soportar el peso”. Genial. Un beso.