domingo, noviembre 01, 2009

Letra y música de domingo

Después de un año y tres meses de la Canción del domingo, estimados lectores de Sin soltar el lápiz, a partir de ahora, y no sé por cuántos meses, se inaugura la sección "Letra y música de domingo", que como verán se trata de poner la letra de la canción y además su música. Nunca expliqué las poesías, en su momento, ni las canciones que elijo subir, sin embargo esta vez lo voy a hacer. "Canción para un niño en la calle", más concretamente la "reescritura" que hace Residente de esta poesía de Armando Tejada Gómez es la que me hizo pensar en replantear esta sección. Hoy largamos, veremos.

Canción para un niño en la calle

A esta hora exactamente,
hay un niño en la calle...
¡Hay un niño en la calle!

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate poniéndole una estrella en el sitio del hambre.

De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo
ensayar en la tierra la alegría y el canto,
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Todo lo tóxico de mi país a mí me entra por la nariz.
Lavo auto, limpio zapato, huelo pega y también huelo paco,
robo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin dientes
lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobró de la guerra.
Un estómago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío
El mejor guía turístico del arrabal, por tres pesos te paseo
por la capital. No necesito visa para volar por el redondel
porque yo juego con aviones de papel.
Arroz con piedra, mango con vino y lo que falta me lo imagino

No debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada.

No debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez arriesgada a una estrecha ganancia
porque entonces las manos son inútiles fardos
y el corazón, apenas, una mala palabra.

Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto,
por si los tigres me escupen un balazo,
mi vida es como un circo, pero sin payaso. Voy caminando
por la zanja haciendo malabares con cinco naranjas pidiendo
plata a todos los que pueda en una bicicleta de una sola rueda.
Soy oxígeno para este continente, soy lo que descuidó el presidente.
No te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las
tetillas al viento yo soy un elemento más del paisaje los residuos
de la calle son mi camuflaje como algo que existe
que parece de mentira, algo sin vida pero que respira

Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños que viven en la calle
y multitud de niños que crecen en la calle.
Yo los veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todas con fábula en los ojos.
Un relámpago trunco les cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.
Oye: a esta hora exactamente hay un niño en la calle,
hay un niño en la calle


Armando Tejada Gómez – René Pérez

3 comentarios:

Alice dijo...

me encantó la nueva propuesta de "letra y música"!!!

felicidades por la nueva sección!
besos

Maby dijo...

Gracias Ali! Veremos qué onda.

Juanjo Domínguez dijo...

Alto tema, hijita. Justamente lo estábamos escuchando ayer con Cecilia, y coincidíamos en que no puede estar más bueno. Me gusta la propuesta de Letra y música del domingo. Es superadora, hijita. Le deseo los mejores éxitos. Abrazo.