sábado, mayo 31, 2014

Sin orillas


"Por ello te mando un saludo imposible, como quien hace vanos gestos desde una orilla a otra de un río sabiendo que no hay orillas, de verdad, puedes creerme, no hay orillas, sólo hay un río. Antes no lo sabíamos, pero sólo hay un río, quisiera gritártelo: ¡atenta, mira que no hay más que un río!, ahora lo sé, qué idiotas, nos preocupábamos tanto de las orillas y, en cambio, sólo había un río. Pero es demasiado tarde, ¿para qué sirve decírtelo?".

“El río”, Antonio Tabucchi en Se está haciendo cada vez más tarde.
(foto: Río Paraná, Corrientes)