jueves, mayo 28, 2009

Cosas del frío


El frío complica siempre las cosas, en verano se está tan cerca del mundo, tan piel contra piel, pero ahora a las seis y media su mujer lo espera en una tienda para elegir un regalo de casamiento, ya es tarde y se da cuenta de que hace fresco, hay que ponerse el pulóver azul, cualquier cosa que vaya bien con el traje gris, el otoño es un ponerse y sacarse pulóveres, irse encerrando, alejando. Sin ganas silba un tango mientras se aparta de la ventana abierta, busca el pulóver en el armario y empieza a ponérselo delante del espejo. No es fácil, a lo mejor por culpa de la camisa que se adhiere a la lana del pulóver, pero le cuesta hacer pasar el brazo, poco a poco... (Leer más)

("No se culpe a nadie", Julio Cortázar)

1 comentario:

so dijo...

Y claro...nosotras somos de piel resitente para la trspirasao tucumana, de manos sedientas que buscan refrescarse en la jarrita helada con cervecita refrescante y que la puerta del balcón abierto y que el humo se vaya por ahí. Tendríamos que escribir un libro querida, con todas las ventajas y las alegrías que tae el verano. La gente se destapa, la alegría se contagia y hay muchas más razones para brindar: o porque ya viene el año nuevo, o porque acabamos de arrancar uno nuevo...Pero así, junio...ni chica ni limonada...Aunque hay que decir que el invierno viene siendo de lo más bueno, yo le tengo mis dudas y siempre salgo con mis escudos: mil pulóves azules por si refresca, por si vuelvo tarde, por si mañana de pronto nieva...y eso es re complicado mabel, vos sabés. Ni que uno tuviera con quién ver una peli acucharé che...no es justo.