lunes, noviembre 26, 2007

Poesía de domingo

HAPPY NEW YEAR

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Asì la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

Julio Cortazar

sábado, noviembre 24, 2007

domingo, noviembre 18, 2007

Poesía de domingo

Tiempos modernos
Atravesamos unos tiempos calamitosos
imposible hablar sin incurrir en delito de contradicción
imposible callar sin hacerse cómplice del Pentágono.

Se sabe perfectamente que no hay alternativa posible
todos los caminos conducen a Cuba
pero el aire está sucio
y respirar es un acto fallido.
El enemigo dice
es el país el que tiene la culpa
como si los países fueran hombres.
Nubes malditas revolotean en torno a volcanes malditos
embarcaciones malditas emprenden expediciones malditas
árboles malditos se deshacen en pájaros malditos:
todo contaminado de antemano.

Nicanor Parra

sábado, noviembre 10, 2007

Poesía de domingo

La luna
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

Jorge Luis Borges

viernes, noviembre 09, 2007

domingo, noviembre 04, 2007

Poesía de domingo

Ocultar lo más íntimo

Como un insecto
inmóvil en la rama
quiero semejar
algo que nadie
busque, vea, persiga.

Eila Kivikkaho

viernes, noviembre 02, 2007

La nueva de Pescetti

Luis María Pescetti es uno de los grandes showmans para niñós que se vieron en estos tiempos. Desde el Boletín de su página me llegó hoy una nueva canción de Pescetti. Se llama "El cura de mi pueblo", y fue compuesta por él. La canción parece ingenua, pero habla de todas aquellas cosas a las que nos someten de chicos. Un de esas cosas es justamente la religión y la disciplina y el respeto con todo lo relacionado con ella. Después del fallo del caso Von Wernich, me he estado preguntando insistentemente cómo es que nuestras cabezas terminan llenas de símbolos y cómo esos símbolos pueden tranquilizar, dar paz, pero además bajo ellos se puede matar y torturar en forma desmedida. Por eso tal vez me llamó tanto la atención la canción de Pescetti, me parece que dice muchas cosas muy importantes desde la mirada de un chico.
Acá les copio un poquito de su letra, pero la pueden leer y escuchar entera en la página de Luis: www.luispescetti.com.

EL CURA DE MI PUEBLO
El cura de mi pueblo tenía un árbol
frente a la puerta de su iglesia.
Su árbol daba muchas piñas
que eran blandas y oscuras.
A la hora de la siesta
medíamos nuestros pies.

Armábamos bandos para la guerra,
juntábamos municiones,
así limpiábamos el frente
y la vereda de su iglesia.
La batalla un poco intensa, es verdad,
luego dejaba todo igual.

En lo mejor de la pelea,
él salía hecho una furia.
Nos hacía formar una fila y no sonaba
que venía a salvar nuestras almas.
Así entrábamos
a catecismo
a oír la palabra de Cristo.