Del arco a las tribunas con la misma pasión
Hoy fue el clásico, de River y Boca y por este motivo, gracias al contacto que me pasaron unos amigos, le hice una nota a Amadeo Carrizo. La nota fue extensa muy divertida con muchisimas anécdotas, y la verdad es que el tipo tiene toda la onda del mundo, aún siendo de River. Acá va la nota completa, no salió publicada así como está acá
por cuestiones de espacio. Suele pasar.
Tenía 19 años cuando debutó en las inferiores de River en un partido ante Independiente y se quedó en el equipo al que por ese entonces llamaban La Máquina.
Amadeo Carrizo recuerda haber sido parte de una época colmada de gloria para River. “En esa época enfrentamos a grandes jugadores”, se acuerda Carrizo, “yo jugué por primera vez en River en el 45, contra Independiente, ahí ganamos 2 a 1. El domingo siguiente volvimos a ganar ante San Lorenzo, y así vinieron varios años de triunfos”, cuenta Amadeo en diálogo telefónico con LA CIUDAD.
Amadeo Carrizo jugó 521 partidos oficiales en River Plate, y hoy todavía sigue siendo considerado el mejor arquero de Sudamérica. Sin embargo Carrizo afirma que sólo es cuestión de entender el puesto que uno tiene.
“Uno nace con la inclinación hacia ese puesto y eso es desde muy chico. Uno empieza jugando con una pelota de goma, después con la de cuero, pero el puesto es algo que a uno le atrae. Después a medida que se juega, se va mostrando la destreza y luego, por último se adquiere la técnica”, afirma el arquero. “Primero hay que notar que ya es arquero. Es bueno que uno de lleno se vuelva al puesto ese, notar que tiene cualidades, y estar preocupado al máximo por esto. La gente que te ve, tu padre, todos te lo van marcando uno tiene que aceptarlo. Por eso es que yo fui un arquero de juego, de anticipación de adivinar cual iba a ser el pase contrario, eso me permitió sobre los años mejorar, porque cuando como jugador asumís el lugar que te toca, sabés que tenés que conocer a tu rival y ese es un secreto fundamental ”, agrega Carrizo.
Desde su último partido, en 1968, el fútbol cambió mucho, pero el arquero destaca que los cambios se basan en la violencia. “Digo que en el espectáculo antes el fanatismo llevaban a alguna trompada, pero ahora se ha fanatizado más el hincha. No es necesaria la violencia. El hincha tendría que ir a presenciar el espectáculo, por supuesto el que sale derrotado no sale conforme y se las agarra con el primero que pasa”.
Hace más de 30 años que Amadeo dejó de jugar en River Plate sin embargo es uno de los hinchas más fieles. “No me gustaba mucho que me digan cosas cuando River perdía”, comenta como al pasar Carrizo. El arquero nos atendió el domingo por la mañana, pero estaba un poco expectante por el partido de horas después. Era un clásico: Boca Junior contra River Plate.
-Hoy es el super clásico, me imagino que va a ver el partido, ¿no?-Sí, está todo listo, ahora enseguida vamos a almorzar así parto para la cancha a ver el partido de esta tarde, y bueno, por supuesto que espero que sea ganador River.-¿Arriesga algún resultado? -Yo fui actor, jugador, se lo siente distinto al hincha que tiene más pasión, y el deseo de que su club triunfe. Espero que este domingo sea el gran ganador River, ya que las cosas no están saliendo del todo bien, que sea el gran triunfo de River para que los hinchas estén contento.
-¿Recuerda alguna anécdota de estos clásicos?- Fue el ultimo clásico que yo jugué en el año 68. El día del accidente de la puerta 12. Hacía seis o siete partidos que no me hacían goles y yo llevaba puesta una gorrita de color gris. Era ya como una cábala para mí. Cuando estaba formando el equipo para sacar la foto, yo tenía la gorrita en la mano y desapareció. Entonces se lo vio corriendo a uno de los jugadores de Boca, a Clemente Rojas que me la había robado, y la gorrita se perdió detrás del arco de Boca. Más tarde, uno de esos chicos que alcanzan la pelota la encontró al lado de los fotógrafos, y bueno, ahí fue una gran ovación cuando el chico me alcanzó la gorrita.
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