jueves, septiembre 29, 2011

Todos los días

‎"Durante meses se abandonó a ese simulacro de felicidad que es la rutina".


de Silvio en el rosedal, de Julio Ribeiro

lunes, septiembre 26, 2011

Vida María



Comparto este pequeño corto que pertenece al animador gráfico Márcio Ramos. 

jueves, septiembre 22, 2011

Los pibes


-¡No tiren, nos entregamos!

 Luis dice que murmuraron un "no" repetido: "No, no, no", un "no" en el que no estaban pudiendo creer que los fusilaran: "Nos salió taparnos y decir 'no, no', como cuando te pegan de chico", me contó Luisito en un pabellón de la cárcel de Ezeiza, condenado a siete años de cárcel por los robos que después de la muerte del Frente siguió cometiendo, exultante al recordar los viejos tiempos después de tanto, el día de su cumpleaños veintiuno. 
Y describió sin para la escena final: silbaron en el aire estrecho de aquella miserable habitación de dos por dos cinco disparos a quemarropa. Luis supo que los fusilaban; como impulsado por un resorte saltó hacia la puerta. En el aire una bala le rozó el cráneo. Quedó con la mitad del cuerpo afuera del rancho ganándole medio metro al pasillo. Se desmayó. El Frente intentó protegerse cruzando las manos sobre la cara como sin con ellas tapara un molesto rayo de sol. Luisito recuperó la conciencia a los pocos minutos, pero se quedó petrificado tratando de parecer un cadáver. 
El Frente falleció casi en el momento en que el plomo policial le destruyó la cara. Las pericias dieron cuenta de cinco orificios de bala en Víctor Manuel Vital. Pero fueron sólo cuatro disparos. Uno de ellos le atravesó la mano con que intentaba cubrirse y entró en el pómulo. Otro más dio en la mejilla. Y los dos últimos en el hombro. En la causa judicial, el Paraguayo Sosa declaró que Víctor murió parado y con un arma en la mano. 

fragmento del libro 
Cuando me muera quiero que me toquen cumbia. Vidas de pibes chorros, 
de Cristian Alarcón. 

miércoles, septiembre 21, 2011

Flores

Simplemente esperamos la primavera. 

Queremos florecer, cantar como pájaros, enamorarnos. 
Y no, no lo logramos. 
Se viene una nueva primavera. 
¿Habrá que pedir tres deseos (otra vez)?

Otro estreno

Este mes salió el nuevo disco de Teresa Parodi. Sorprende el surtido de rítmica, de canciones, de paisajes y de generaciones. Acá va el tema que más me gusta del disco. Se llama "Con la cara del amanecer", la letra es de Tilín Orozco y Fernando Barrientos, y la música de Teresa. En el disco, Parodi canta junto con Lisandro Aristimuño. Ahí va, espero que les guste. 


martes, agosto 30, 2011

Ojos abiertos

"Tengo todas las páginas para escribir, tengo el silencio, la soledad, el amoroso insomnio; pero sólo hay temblores subterráneos, hojas de angustia que aplasta una serpiente en sombra. No hay nada que decir: es el presagio, sólo el presagio de nuestro nacimiento."


de Jaime Sabines en "Para hacer funcionar las estrellas". 

jueves, agosto 18, 2011

Colectivo rioplatense

Este tema me gusta cada vez más. Se llama "Pensamiento caracol", y para mí la mejor versión sigue siendo la de su autor, Gustavo Pena, o Príncipe, como quieran llamarle; aunque la que van a escuchar ahora me pareció bastante bonita. Pertenece al disco de Colectivo argentino uruguayo, un encuentro de músicos rioplatenses, bajo el oído curador de Alan Platcha. La voz es de Matías Mormandi quien además toca el piano Rhodes y el bajo synth con la guitarra eléctrica de Platcha. Que lo disfruten.


miércoles, agosto 17, 2011

Asesino en soledad

"Desde esta absoluta soledad, sé que soy el único Robledo Puch que queda en el mundo: no hay otro. No tengo hermanos. Mis padres han muerto. Los pocos familiares que me quedan se han mutilado el apellido por vergüenza: ahora se llaman Robledo a secas. Nadie me viene a ver. Nadie me espera. Estoy solo en el mundo. Es increíble cómo uno queda solo cuando cae en desgracia. Llevo preso treinta y siete años. Pasé más tiempo en prisión que fuera de ella. No soy un peligro para nadie: ni para mí mismo. Ni siquiera me lastimo cuando me afeito. Tal vez no haya conocido la felicidad. Ni de niño, ni de joven, ni de viejo. No he vivido nada". 

fragmento del libro El Ángel negro, vida de Carlos Robledo Puch, asesino serial, de Rodolfo Palacios. 

martes, agosto 16, 2011

Mariana Cash

Acá va la nota escrita por el periodista Javier Sinay, publicada en la revista El guardián y en la página El identikit.com. Para los que todavía no están enterados de los detalles del caso, sería bueno que la lean. Si quieren leerla, hagan click en este link: "¿Dónde está María Cash?"

viernes, agosto 12, 2011

El nuevo número de la Garganta poderosa

El jueves salió el nuevo número de la revista Garganta poderosa, que editan los chicos de la agrupación La Poderosa. Los chicos vienen consiguiendo imposibles y entre ellos, engancharon nada más y nada menos que a Diego Maradona. Acá la tapa y el link para que lean la nota. ¡Felicitaciones a todos los vecinos de Zavaleta, la Villa 21-24, la 31 Bis, Fátima y Rodrigo Bueno que participan de este proyecto!


lunes, agosto 08, 2011

¡105!

Cómo es costumbre cada vez que aparece una nieta, este blog saluda a las Abuelas de Plaza de Mayo. Es vez, después de un arduo trabajo, recuperaron a la nieta número 105. La crónica dice que "los padres de Laura, Susana Siver y Marcelo Reinhold, fueron secuestrados el 14 de agosto de 1977 en Haedo, oeste del Gran Buenos Aires, y llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Según testimonios, Susana, que en el momento del secuestro llevaba unos cuatro meses de embarazo, dio a luz en cautiverio en febrero de 1978 en el Hospital Naval, donde le practicaron una cesárea. La hija de Marcelo y Susana fue inscripta después como propia por un matrimonio de civiles que la crió". Para leer la nota completá, hacé click acá. Aplausos y salud una vez más por las Abuelas. 



viernes, julio 29, 2011

Aburrimiento con vainilla

Hace unos días entrevisté a Mike Amigorena. Llegué con pocas ganas a la nota, y cuando me encontré con el actor, también él tenía pocas ganas de hablar. Durante una rápida charla, previa a que yo comenzara a desplegar mis preguntas, descubrimos que había algo en común entre los dos: que nos aburrimos con demasiada facilidad y que nos gusta la vainilla. Fue una boludez, pero sin querer eso despertó el interés de ambos por seguir adelante con el reportaje. Cuando terminamos, le pregunté si le hinchaba tanto las pelotas hacer entrevistas y me dijo que en realidad, lo que le estresan son las fotos, que la pasa mal. Salí contenta de la nota, acá va el link con el resultado y un fragmento de una obra que el año pasado protagonizó el actor.


“El hombre es un gran destructor”
 

miércoles, julio 27, 2011

Nuevito

Hace unos días salió a la calle el nuevo disco del Negro Rada. Esta vez se trata de un trabajo instrumental donde comparte grabación con Osvaldo Fatorusso y con su hijo, Matías Rada. Acá va el primer corte de Confidence, Rada instrumental. Se llama "Bueno que me voy". 


viernes, julio 22, 2011

En el bosque


No sé su verdadero nombre
y yo no le dije el mío.
Nadie sabrá jamás
que amé a quien estaba una noche
acostada al borde del puente
(al mediodía está lleno de ruidos y gente
que no puede dejar de moverse
en medio del puente)

Entonces durante el día,
escribo en la pared:
mama, te amo, mama te amo,
en todas las paredes,
para que no deje de leerlo.

Yo esperé sobre el puente, mama,
todas las noches,
en el puente de la otra noche,
todas las noches, todas las noches,
corro como un loco:
vuelvo, mama, vuelvo,
escribo como un loco,
mama, mama, mama
sobre todas las paredes.

La noche que esperé
en medio del puente,
desde que se hizo de día
reescribo la pared,
todas las paredes
para que no sea posible
que se caiga debajo,
que vuelva al puente,
que vuelva una sola vez,
una vez solita,
que vuelva un minuto
para arrullar tu voz.
Mama, mama, mama. 

del texto De noche justo antes de los bosques, Bernard Koltès


martes, julio 19, 2011

Para los que se perdieron:


El show "Tengo un mal comportamiento", transmitido por la Televisión Pública el domingo 17 de julio.

Enfermo

"(...) El enamoramiento es una enfermedad. Está enfermo de la secretaria. Y si está enfermo de la secretaria, se dice, ésta es la auténtica clave para explicar por qué se come las uñas. Ahora comprende por qué había pensado en matarla y, de inmediato, se empeció en ahuyentar esta fantasía. Ahora entiende: se come las uñas por miedo. Cómo se puede amar a alguien que uno teme, se pregunta. Porque ella, se da cuenta, es más temible quizá que el jefe. Pero él no tiene ni tendrá el valor necesario para deshacerse de ella. Y no lo tiene porque, lo sabe, ya no podría vivir sin ella aunque sea una perra clonada. "


fragmento de El oficinista, de Guillermo Saccomanno. 

miércoles, junio 01, 2011

Uno, dos, tres

Muy pocas veces me gusta lo que escribo. A veces pasa, en este trabajo que uno se pasa horas tratando de no repetir ideas, de encontrar otras palabras y de hacer un poco más interesante lo que hacemos día a día. También pasa que en medio de la rutina, aparece un entrevistado que facilita las cosas. Estas tres nota que subo al blog, tienen que ver mucho con esto. Después de estar un tiempo aburrida (cosa que me pasa habitualmente), me tocaron algunas entrevistas que fueron importantes para mí. Acá van, por orden de aparición, con sus respectivos recuadros.

"He hecho cosas irresponsables", Informarse para votar (entrevista a Jorge Rojas)

"En este espacio van a ganar todos"; Rodolfo García, la cara detrás de Escenarios Rock. (entrevista a León Gieco)

"Este país tiene racismo musical"; Aquellos Illya Kuryaki, La bengala perdida (entrevista a Dante Spinetta) 

martes, mayo 17, 2011

El día que Hamlet escuchó su zamba



Una noche llegué a “El Hormiguero”. Ese fue el lugar, cerrado ya “Cerrito 34”, que albergó a todos los cantores, músicos y poetas de aquí y de allá. Para entrar había que bajar por una estrecha escalera con paredes y techos circulares color tierra, como si fuera un túnel de entrada para las hormigas, justificando el nombre. En “El Hormiguero” nació para el público en la voz de Mercedes Sosa, recién separada de Oscar Matus, la “Zamba para no morir”. Se la había hecho conocer, a menos de un mes de compuesta, Moncho Miérez que transitaba su primera juventud de notable guitarrista.
Mercedes no era entonces conocida. Era una ignorada cantora que nos ponía la piel de gallina cuando largaba la voz. Recuerdo que yo bajaba la escalera, temprano, no había gente aún, cuando antes de ver el interior, escuché: “Romperá la tarde mi voz/hasta el eco de ayer”. Bajé tres escalones más y continuó: “voy quedándome solo al final/muerto de sed/harto de andar/pero sigo creciendo en el sol/vivo”. Recién cuando bajé el último escalón pude ver, sentados junto a una mesa, a Mercedes y al Monchito ensayando la “Zamba para no morir”. Era la primera vez que la escuchaba cantada. Todavía me duele la felicidad. 

De Hamlet Lima Quintana en Los referentes (una historia de amistad). 





"Zamba para no morir", Mercedes Sosa, del álbum Para cantarle a mi gente, 1967.

Silencio de blog

"¿Por qué no pusiste nada de Sábato?", me cuestionó una de las pocas lectoras que tiene este blog. Pensé en hacerlo, pero no pude. No tuve tiempo de hablar de ese hombre que significó mucho porque fue el autor de unas de las primeras novelas que leí. Porque de él en Sobre héroes y tumbas, aprendí a pensar el concepto de "abismo" dentro de la literatura. Tampoco escribí nada sobre los terribles festejos de los yanquis cuando se supone que mataron a Bin Laden, y tenía  mucho para decir. Pensé en armar un post acerca de Cerati, pero tampoco. No sé por qué me costó tanto postear, no quiero que me pase más y todos los días me levanto pensando "hoy tengo que hacer algo con el blog". Me animé, acá estoy tratando de escribir otra vez, de alimentar este espacio que tanto quiero. Espero que me dure. 

lunes, abril 25, 2011

Tres poemas

Hoy murió el poeta chileno Gonzalo Rojas. Acá van tres poemas de entre los miles maravillosos que escribió el Rojas. "Los días van tan rápido", "Carta del suicida" y "Oscuridad hermosa". 


Los días van tan rápido

Los días van tan rápidos en la corriente oscura que toda salvación,
se me reduce apenas a respirar profundo para que el aire dure en mis pulmones
una semana más, los días van tan rápidos
al invisible océano que ya no tengo sangre donde nadar seguro
y me voy convirtiendo en un pescado más, con mis espinas.

Vuelvo a mi origen, voy hacia mi origen, no me espera
nadie allá, voy corriendo a la materna hondura
donde termina el hueso, me voy a mi semilla,
porque está escrito que esto se cumpla en las estrellas
y en el pobre gusano que soy, con mis semanas
y los meses gozosos que espero todavía.

Uno está aquí y no sabe que ya no está, dan ganas de reírse
de haber entrado en este juego delirante,
pero el espejo cruel te lo descifra un día
y palideces y haces como que no lo crees,
como que no lo escuchas, m hermano, y es tu propio sollozo allá en el fondo.

Si eres mujer te pones la máscara más bella
para engañarte, si eres varón pones más duro
el esqueleto, pero por dentro es otra cosa,
y no hay nada, no hay nadie, sino tú mismo en esto:
así es que lo mejor es ver claro el peligro.

Estemos preparados. Quedémonos desnudos
con lo que somos, pero quememos, no pudramos
lo que somos. Ardamos. Respiremos
sin miedo. Despertemos a la gran realidad
de estar naciendo ahora, y en la última hora.

Carta del suicida

Juro que esta mujer me ha partido los sesos,
porque ella sale y entra como una bala loca,
y abre mis parietales, y nunca cicatriza,
así sople el verano o el invierno,
así viva feliz sentado sobre el triunfo
y el estómago lleno, como un cóndor saciado,
así padezca el látigo del hambre, así me acueste
o me levante, y me hunda de cabeza en el día
como una piedra bajo la corriente cambiante,
así toque mi cítara para engañarme, así
se abra una puerta y entren diez mujeres desnudas,
marcadas sus espaldas con mi letra, y se arrojen
unas sobre otras hasta consumirse,
juro que ella perdura, porque ella sale y entra
como una bala loca,
me sigue adonde voy y me sirve de hada,
me besa con lujuria
tratando de escaparse de la muerte,
y, cuando caigo al sueño, se hospeda en mi columna
vertebral, y me grita pidiéndome socorro,
me arrebata a los cielos, como un cóndor sin madre
empollado en la muerte.

Oscuridad hermosa
Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.

Gracias por las letras...